domingo, 1 de mayo de 2011

PERU MINERO

La Nación Peruana cuenta con tres regiones naturales (Costa, Sierra, Selva), y con ingentes micro-climas diferenciadas que alberga a miles de especies naturales y productivas.

Allí en los flancos y valles de las cordilleras viven familias campesinas y nativas unidas por vínculos de comunidad con honda tradición regional. Comunidades con derecho al territorio, con muchos recursos potenciales; pero también con grandes carencias a falta de apoyo y de fortalecimiento de sus capacidades, casi incomunicados y sin acceso a las tecnologías para el aprovechamiento optimo de sus recursos; mientras que el estado paternalista no impulsa el desarrollo, da poca importancia a este amplio sector del territorio nacional en pobreza.


En este contexto de pobreza de los sectores sociales excluidos que viven articuladas en los andes, en las montañas de la selva, y en las zonas costeras, con sus conocimientos tradicionales aprovechan limitadamente sus potencialidades locales.

El territorio Peruano cuenta con muchas reservas de minerales, cuyos yacimientos están localizados en zonas ocupadas por las comunidades campesinas, nativas, y pequeños productores de la costa; en estos espacios se presentan los conflictos territoriales entre los afectados y la empresa minera, muchas veces llegando a extremos de vulnerar los derechos, en tanto se requiere establecer programas de de desarrollo rural, que permita contribuir a mejorar las condiciones de vida del poblador circunscrito en los espacios de los yacimientos mineros.  

OXIDOS DE MINERALES NATIVOS

MINA DE LA EPOCA COLONIAL ABANDONADA


 NIÑAS DE LA SELVA - COMUNIDADES NATIVAS


 NIÑAS DE LA SIERRA - COMUNIDADES CAMPESINAS



 ZONA COSTERA

jueves, 24 de febrero de 2011

COOPERANDES

COOPERANDES

ONG COOPERACION ANDINA PARA EL DESARROLLO



Misión:
Mejorar las condiciones de vida de las poblaciones en pobreza de la región central del PERÚ, manteniendo una relación bastante estrecha entre las tareas sociales, productivas, y tecnológicas, integrando esfuerzos organizados de hombres y mujeres a nivel de estructuras locales, y regionales, para consolidar el ejercicio pleno de los derechos y deberes para la convivencia con paz y desarrollo. Los programas que ejecuta son: Desarrollo agropecuario-forestal, Promoción de la salud Humana y Ambiental, y Educación en Derechos Humanos.

Antecedentes:
COOPERANDES, viene trabajando desde el año 2002 en las zonas de Huancavelica y Junín del Perú, los financiamientos son procedentes de fuentes de cooperación internacional. Cuenta con una oficina central en Huancayo-Perú.

Areas de Acción:

      ·         Desarrollo Agropecuario y Forestal
      ·         Asistencia a  la Salud Reproductiva
      ·         Gestión de Responsabilidad Social Empresarial
      ·         Formación de  Microempresas.

Convenios en el marco de Proyectos Ejecutados:
Con fuentes de cooperación internacional: * Pathfinder International. * Consorcio Catalyst. * USAID * Consejeria en Proyectos (Pcs)

Problemáticas abordadas:
Pobreza en zonas rurales y urbano marginales. Inequidad de género. Contaminación ambiental. ETS y VIH sida. Salud reproductiva y planificación familiar. Productividad agraria.

Publicaciones:
      ·         Alternativas de desarrollo para pueblos de los andes centrales.

Proyectos:
Fortalecimiento de capacidades sociales. Promoción de la mujer campesina. Empoderamiento de campesinos indígenas. Salud reproductiva y ambiental. Centro comunitario de salud. Desarrollo local. Desarrollo Humano con adolescentes escolarizados. Ejercicio de derechos en zonas afectadas por la violencia sociopolítica. Microempresas Rurales, Tecnologías agrarias.







Director Ejecutivo:
AntropJosé Molina Córdova

Ubicación:
Huancayo - Perú


POBREZA O DESARROLLO EN PUEBLOS ANDINOS

Los pueblos de los andes centrales del Perú, se encuentran localizadas y articuladas a ciudades principales que mantienen relaciones económicas y político administrativos; en estos pueblos recónditos las actividades principales son la agricultura y la ganadería, mayormente destinado al autoconsumo con excedentes estacionales para el mercado,  presentan indicadores críticos de necesidades básicas insatisfechas que afectan en gran medida a la mujer, al niño y al jóven. En las décadas del 80 y 90, muchos de los pueblos han sido fuertemente afectados por la guerra interna, con consecuencias deprimentes, hoy en día están en proceso de recuperación de sus condiciones; pero estas iniciativas locales son invadidas por el asistencialismo y el clientelismo político, que segmentan y polarizan a la población, restándoles capacidades de desarrollo e influyendo en la desorganización e individualismo, hay perdida de valores y compromisos sociales.

Específicamente estos últimos años de gobierno, se muestra una amarga experiencia de autoritarismo y abuso de poder, llevando al país a una segmentación económica y social, instalando una red de corrupción y manipulación en todo el aparato estatal llegando, incluso, hasta espacios tan pequeños como las provincias y distritos generando desconfianzas y actitudes de “no creer en nadie”. El combate estatal a la extrema pobreza tiene un carácter asistencialista con una posición de condicionamiento político. En este periodo democrático, el pueblo no siente estar representado en el Gobierno, continúa la escasa cultura y deber político, implicando esto un abuso a los derechos y atentado a la democracia; frente a ello la respuesta de la población es débil y desorganizada por los escasos conocimientos y asunción de roles que permita entender a la realidad; también hay limitadas propuestas colectivas de los pueblos, hay ausencia real de espacios de concertación local; El espacio local sigue siendo considerado como cliente y no como ciudadanos con derechos, por lo que la dignidad y la autoestima han ingresado a un lento proceso de degradación.

Las condiciones de vida en los pueblos son deprimentes, pese a tener recursos naturales, productivos, y vigencia de una cultura andina de fuerza y de trabajo están sumidos en la pobreza, sin apoyo a las iniciativas y capacidades locales; las comunidades como eje central de la integración andina casi no es tomado en cuenta, más aún sus fortalezas son atentados por leyes desde el Estado, buscando la desestructuración; así mismo las Municipalidades rurales han perdido la confianza de su población, subsisten solo por mantener su estructura funcional, con limitados recursos económicos que no les permite iniciar procesos de desarrollo, muestran actitudes pasivas ante los sectores públicos y el Estado, es decir aún es débil la apertura de espacios de participación democrática y concertada. Los apoyos estatales no responden a las necesidades sentidas de la población, la dispersión de presupuestos y la competencia entre estos sectores generan segmentación poblacional debilitando las capacidades de integración local. Es necesario la unificación de fuerzas locales para el desarrollo territorial en el marco de la integración, para establecer propuestas de desarrollo de gran alcance e impacto a favor de los pueblos que luchan contra la pobreza.

 Los pueblos están localizados en los flancos y zonas altas de la cordillera andina.


 Las comunidades campesinas son el soporte de la cultura andina









Contacto: jmolina@terra.com.pe